lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Es banal lo 2.0?


Algo es banal cuando se considera intrascendente, vulgar o de poca importancia. 

Hace tiempo escuché hablar de la “presunción de banalidad” a José Antonio Rodríguez (JAR), de la agencia de Social Media Lewis&Carroll.

Es una de las agencias españolas que más me ha cautivado por su profesionalidad y capacidad de conectar con las necesidades del cliente, y JAR es un profesional de referencia en esto del Social Media Marketing.

Me decía JAR algo así como: “En muchos casos de mi día a día profesional, me encuentro preparando y presentando proyectos, elaborando estrategias y afinando planes de acción para clientes de diverso tipo, organizaciones de variado calibre o negocios de diversos sectores económicos. Y no son pocos los casos en los que la presencia 2.0, la presencia y participación en el entorno Social Media, se ve como una necesidad, pero no como un valor. Se asume que hay que entrar, pero no se percibe el valor que aporta el hacerlo. Se duda de qué aportar porque se desconoce qué se podrá conseguir. Es decir, que esto de estar en las redes sociales es necesario pero no importante”. 

Hay mucha experiencia y una gran dosis de realismo en esas palabras. La presencia en redes y medios sociales y la participación en comunidades virtuales no es algo baladí, que pueda dejarse en manos de la improvisación. Detrás de toda acción ha de haber un motivo y un plan. 

Son muchos los casos de empresas y organizaciones que acuden con la presunción de banalidad y escepticismo al mundo 2.0, que pretenden estar porque hay que estar y que, una vez que prueban, descubren el potencial y la importancia de una estrategia online y del trabajo constante y planificado en Internet. 

Hacer marketing en Internet, y en especial en redes y medios sociales, requiere un motivo, herramientas adecuadas, un plan, constancia, y, sobre todo, evitar caer en la trampa de pensar que el mundo online es intrascendente aunque necesario. 

Si somos capaces de enfocar nuestra acción online como algo integrado en nuestra estrategia empresarial y modelo de negocio, y damos una oportunidad al mundo 2.0, es muy probable que el resultado, el impacto en el negocio y la satisfacción que obtengamos nos hagan pensar que el retorno de la inversión es muy superior a lo que inicialmente hubiésemos previsto. Y ojo, debemos ser conscientes de que, muchas veces, el retorno financiero llegará después del retorno no financiero. 

Quienes trabajamos en el ámbito de la estrategia de marketing, descubrimos en las empresas y organizaciones cada vez menos presunción de banalidad y más apuesta decidida por el valor que aporta lo online. ¿Cuál es su caso?, ¿qué tipo de apuesta hace por el mundo online?, ¿online por necesidad o como valor?

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