Ayer presenté en Valladolid mi libro "Hazlo distinto. Emprender e innovar" y la experiencia no pudo ser más positiva. Lo de que uno no es profeta en su tierra no deja de ser, en muchas ocasiones, más que una excusa para no hacer en casa lo que debes hacer y apostar fuerte. Ayer fui "profeta en mi tierra" y ello me llena de orgullo.
En el salón de actos de la Universidad Europea Miguel de Cervantes estuve muy bien acompañado por más de un centenar de buenos amigos y de personas que me dieron muestras de que me estiman mucho. Me sentí abrumado.
En un día tan especial (era la única oportunidad que tendría de presentar por primera vez mi primer libro) quise innovar. Y así lo hice, con la colaboración de mi gente. Se trataba de "hacerlo distinto" para predicar con el ejemplo, y el acto fue, gracias a la complicidad de los alumnos de la UEMC, muy distinto, dinámico e interesante.
No pude evitar cierta emoción con las palabras de quienes me precedieron al hablar. Sentí como muy especiales y sinceras las palabras del padrino en la puesta de largo del libro y de su autor en las lides de escritor. Ángel Losada hizo referencia en su presentación a mi trayectoria (parece que no, pero 15 años en el mundo de la empresa dan para mucho) y la definió como coherente y comprometida. Nada mejor puede uno escuchar como resumen de su desempeño profesional y empeño personal.
Cierro este post con un sincero agradecimiento a todas las personas que habéis contribuido al éxito de esta aventura. ¡Muchas gracias!





