viernes, 21 de octubre de 2011

La elección de la estrategia online


Cuando hacemos marketing en Internet y medios sociales, podemos elegir entre diversas estrategias. Simplificando, podemos acudir a: 1) una estrategia de branding (posicionamiento), con la que pretendemos que nuestros anuncios o campañas tengan mucha visibilidad, con un reducido coste por impacto; 2) una estrategia de tráfico, con la que pretendemos que nuestros anuncios sean atractivos y provoquen “clics”; 3) una estrategia centrada en solicitudes, con la que buscamos que los anuncios provoquen el “clic” de los interesados; 4) una estrategia enfocada a la venta, que centra su atención en el volumen de transacciones; o 5) una estrategia de rentabilidad, que busca que nuestros anuncios provoquen el “clic” de clientes potencialmente rentables, buscando margen desde la primera venta.

La estrategia en función del objetivo.
Si nuestro objetivo es de cobertura, es decir, llegar al máximo posible de usuarios potenciales, nuestra estrategia tendrá que ver más con el branding y tráfico que con la rentabilidad y ventas. En el extremo opuesto, si nuestro objetivo es de afinidad, es decir, llegar a gente con predisposición e interés en nuestro producto/servicio, la estrategia tendrá que ver con rentabilidad más que con posicionamiento.
Estrategia y segmentación.
Estrategias de branding o de tráfico no requieren un gran esfuerzo de segmentación, mientras que estrategias orientadas a la rentabilidad o las ventas requieren mayor segmentación. Cuando hablamos de baja segmentación, nos referimos a segmentar clientes utilizando criterios como la edad o el sexo. Una segmentación media introduce criterios como la población, tipo de hábitat, nivel educativo o sociocultural. Una segmentación alta añade variables como las aficiones, y se considera muy alta cuando, además, introduce criterios como los hábitos de vida y consumo.
Estrategia y tiempo.
Las estrategias de branding se trabajan a largo plazo. El posicionamiento es una labor que requiere tiempo y trabajo constante. Por el contrario, las estrategias de ventas y rentabilidad se orientan a resultados inmediatos o a corto plazo. El tiempo es, por tanto, otra importante variable a contemplar para elegir la estrategia más adecuada.
Estrategia y retorno.
La seguridad en el retorno de la inversión es otra variable fundamental para determinar el tipo de estrategia más indicada. Las estrategias enfocadas a rentabilidad y ventas requieren y permiten un mayor retorno de la inversión, mientras que las orientadas a posicionamiento o tráfico nos ofrecen menos seguridad al respecto.
Estrategia y presupuesto.
Una estrategia de branding o tráfico requiere grandes presupuestos, puesto que lo que buscamos es un gran número de impactos. Si bien el coste unitario del impacto puede ser reducido, el total suele requerir más presupuesto que una estrategia enfocada a rentabilidad, cuyo presupuesto suele ser más contenido. Como hemos visto, por el contrario, requiere un mayor esfuerzo a la hora de segmentar.
Estrategia y madurez.
El grado de madurez del producto/servicio que comercializamos es otra variable importante a considerar. Así, si tenemos un producto en la etapa de madurez o declive, es decir, hemos de sacarlo rápido de nuestro catálogo/stock, nos inclinaremos por una estrategia que tenga que ver con rentabilidad o, en todo caso, con ventas. El branding aquí nos aporta poco. En el extremo opuesto, productos o servicios que se encuentran en su etapa de inicio o de crecimiento, suelen requerir estrategias enfocadas al posicionamiento y tráfico.
Estrategia y tamaño.
El tamaño de la empresa es otro factor a considerar. Es lógico pensar que las estrategias de branding son más apropiadas para grandes empresas, dado que precisan más presupuesto y tiempo. Las estrategias de rentabilidad y ventas tienen mayor acogida entre las pequeñas empresas, que suelen precisar resultados más inmediatos y disponer de menos recursos.
No hacer marketing a ciegas.
Cuando hablamos de que no es recomendable hacer marketing sin una estrategia y plan previos, que no podemos lanzar campañas y punto, que es necesario un trabajo previo, nos referimos muchas veces a cosas como estas. La estrategia va antes de la acción y para elegir una estrategia hemos de tener presentes muchos factores. Hemos repasado los fundamentales: objetivo, segmentación, plazo, seguridad, presupuesto, madurez y tamaño. Cada situación, cada empresa, cada momento requiere un tipo de estrategia. No nos olvidemos de ello a la hora de hacer marketing.